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El celo en los perros y gatos

 
Se denomina celo (estro) al periodo en el que las perras y gatas están receptivas a la monta por parte de un macho. Durante este periodo, las hembras de una y otra especie están expuestas a sufrir cambios físicos y hormonales que pueden afectar a su comportamiento. La aparición y presencia del celo es el indicativo de que tu perra o gata está preparada para tener cachorros. Durante el celo, el objetivo de una hembra es encontrar un macho para reproducirse, y el de un macho es ir a su encuentro para conseguirlo.   

¿CUÁNTO DURA EL CELO DE UN PERRO?   

En las razas pequeñas, el primer celo se manifiesta entre los 5 y 8 meses de edad, mientras que en las de tamaño grande es habitual que se inicie a los 11 o 12 meses. En ambos casos, la duración del celo abarca entre 2 y 4 semanas, y acostumbra a producirse 2 veces al año, es decir, cada 6 meses aproximadamente. Es importante que anotes la fecha de inicio del celo de tu perra, porque de esta manera te será más fácil prever su próxima aparición, y determinar si existe alguna disfunción en el caso de que no se produzca como debiera.    

¿Y CUÁNTO DURA EN UN GATO?   

Así como la duración del celo en una perra es periódica y previsible, en las gatas es mucho más complicado y se debe a varios factores. Las gatas son "poliéstricas estacionales"; es decir, pueden tener varios celos, fundamentalmente en primavera y también en otoño. La especie felina tiene una particularidad, y es que la ovulación tiene lugar solo si está inducida por la monta de un macho. Una gata que viva en un entorno natural (no doméstico), será montada, ovulará y el celo habrá concluido. En una gata doméstica, sin embargo, los ciclos estacionales están alterados ya que disponen de luz permanente (la natural y la artificial de nuestros hogares), así como una temperatura ambiental también constante al disponer de calefacción. De esta manera, anulamos la estacionalidad y con ella uno de los factores que contribuyen a la entrada en estro (celo) de nuestra gata. En una gata doméstica, al no convivir con machos, no se produce la monta, luego nunca se produce la ovulación y el celo se repetirá a la espera de una ovulación que no llegará nunca.   

SÍNTOMAS DEL CELO DE LAS PERRAS

La aparición del celo en las perras hembra está asociada a la manifestación de una serie de cambios físicos, que vienen determinados por el aumento de la zona genital, mayor micción, y presencia abundante de sangre, sobre todo durante la primera fase del ciclo. En esta fase (que corresponde a la primera mitad del celo), además de los síntomas mencionados, tu perra atraerá a los machos mediante el olor, pero rechazará la monta. En la segunda fase del ciclo, notarás que las pérdidas de sangre son menos abundantes, su vulva está más inflamada, y tu perra está más predispuesta al apareamiento con perros macho. Además de los síntomas físicos, tu perra también puede desarrollar comportamientos no habituales. Básicamente, puede estar más cariñosa y juguetona que de costumbre, y demandar mayor atención por tu parte.       

 ¿Y LOS SÍNTOMAS DE CELO EN UNA GATA?     

El celo en las gatas se manifiesta a través del comportamiento, y no tanto con cambios físicos. En esta fase, los maullidos y vocalizaciones se vuelven casi permanentes; estas vocalizaciones afectan negativamente a la convivencia entre la gata y la familia. Están más cariñosas y demandan más mimos, buscando el contacto con los dueños y frotándose contra ellos. Una característica común muy habitual es la de arrastrar la tripita contra el suelo al mismo tiempo que elevan la parte posterior y empujan las patitas traseras como si estuvieran escarbando. Esto lo suelen hacer cuando acaricias la parte final de su espalda, justo hasta la base de la cola.      

¿CÓMO EVITAR LOS PROBLEMAS DERIVADOS DEL CELO?     

Para evitar los problemas derivados del celo en una perra, te recomendamos que la pasees con su correa, que evites el contacto con perros macho, y que lleves a cabo su esterilización si no deseas que tenga descendencia. En el caso de las gatas la recomendación pasa por esterilizarla y evitar así un celo que, además, le causa sufrimiento y puede llegar a ser doloroso.     

 VENTAJAS DE LA ESTERILIZACIÓN EN AMBAS ESPECIES   

Además de evitar los inconvenientes descritos, la esterilización previene la aparición de enfermedades en ambas especies; siendo las más importantes, por su gravedad, los tumores mamarios y las infecciones uterinas.