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El celo en las gatas. Señales y cómo reaccionar

Si nunca antes has visto a una gata en celo, es posible que te alarmes con su extraño comportamiento. La personalidad de tu gata cambiará de la noche a la mañana debido a los cambios hormonales que están sucediendo en su cuerpo y, como es lógico, también experimentará cambios de comportamiento. Si es la primera vez que ves a una gata en celo, ¡puedes creer que tu gata se haya vuelto loca!

Como sucede en todas las hembras de los mamíferos, el primer celo de las gatas llega en la pubertad y marca el ciclo de fertilidad.

El primer celo suele aparecer entre los 8 y los 10 meses de edad, aunque ésta no es una regla estricta. Existen muchos factores que influyen como el peso, el tamaño, la raza, la cercanía de un macho o el aumento de las horas de luz, por eso la primavera marca el inicio de la época de celo natural.  


¿Es posible que mi gata esté en celo en invierno y otoño?
La naturaleza marca los periodos naturales de nuestras mascotas. Es la forma de preparar su cuerpo a los cambios típicos de cada estación.  

Lo que sucede con las mascotas que habitan en un hogar, es que tanto la calefacción como el uso de otras fuentes de luz y calor, influyen en sus ciclos naturales. Su cuerpo está bajo la misma temperatura y exposición de luz durante todo el año, esto hace que nuestras gafas, en este caso, puedan desarrollar diferentes periodos de celo a lo largo de todo el año.  


Señales de que tu gata está en celo
Durante el celo, la gata está en un momento delicado e incluso de estrés, principalmente si no logran copular. Además, son períodos que pueden repetirse a intervalos de dos o tres semanas.

Lo cierto es que las gatas no sangran durante su periodo en celo, pero sí manifiestan una serie de signos claros muy característicos de su estado:
  • Maullidos exagerados: de repente, tu gata es mucho más fuerte de lo normal. Puede maullar día y noche, y sus vocalizaciones pueden incluso sonar más cercanas a los aullidos. Esto se conoce como "llamada", y al hacer esto, tu felina está haciendo conocer su presencia a los posibles pretendientes. Maullar de manera insistente e, incluso a veces desesperada, es la señal principal de que nuestra gata está en celo.
  • Se frotan contra todo: las gatas en celo se frotan constantemente contra todo, incluso con nosotros mismos. También puede orinar fuera de su arenero. Es la manera con la que la gata impregna todo su entorno con su olor, y es más fácil atraer a posibles parejas. 
  • Reclaman más mimos: el celo es un periodo delicado para nuestras gatas y, por ello también, pueden requerir mayor atención y caricias.
  • Intentos de escape: la gata que normalmente se contenta con descansar dentro de casa, de repente parece querer salir constantemente. Puede mirar fijamente por la ventana, correr hacia la puerta y buscar formas de huir. Su objetivo es encontrar un compañero. 
  • Exageran el área genital: todos sabemos que a los gatos les gusta arreglarse ellos mismos, pero cuando una gata está en celo, es posible que dedique más tiempo al aseo del área genital, que puede aparecer húmeda e hinchada.  
  • Están inquietas: cuando una gata está en celo parece que no puede quedarse quieta ni un minuto. Actúa inquieta e incómoda, y está todo el tiempo rodando por el suelo, mostrar su vientre y genitales. 

El celo es un ciclo natural, pero incómodo y molesto. Lo cierto es que las gatas no necesitan criar para mantener su salud, por ello esterilizar a tu gata es la mejor decisión que puedes tomar por ella, porque mejorarás su calidad de vida, y también para la convivencia con los miembros de la familia y vecinos, al poner fin a esos maullidos lastimeros y el comportamiento asociado al celo de la gata.