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PARVOVIROSIS, ¿A QUE NOS ENFRENTAMOS?

 
  • Extremadamente contagiosa entre los perros
  • No contagiosa para los humanos
  • 75 de cada 100 cachorros que mueren, lo hacen por este virus
  • 3 de cada 100 perros adultos infectados también mueren de Parvo
  • El virus permanece unos 5 meses en los objetos que han estado en contacto con el animal infectado.
  • Probabilidad (escasa) de secuelas una vez superada la enfermedad
  • Se previene siguiendo estrictamente el calendario vacunal, manteniendo una buena higiene en el entorno del cachorro y evitando el contacto con heces de otros perros.
Puppy german shepherd dog with bandage on a white background.

Empezamos esta "vacupedia" hablando de uno de esos VIRUS que se aprovechan de la aún deficiente inmunidad de los más pequeños: el PARVOVIRUS CANINO.

¿Qué propietario de un cachorro no ha oído hablar de “la parvo”? , para referirse al enemigo número uno de los cachorros, los más indefensos frente a un virus que causa la muerte a un elevado número de cachorros menores de 5 meses, y al 2-3% de los perros adultos infectados.

 

¿QUÉ ES LA PARVOVIROSIS CANINA?

 La PARVOVIROSIS CANINA (PVC) es una infección causada por un Virus que afecta a dos sistemas orgánicos: el tracto gastrointestinal, frecuente, y el miocardio (músculo del corazón), muy poco frecuente.

Este virus puede permanecer durante más de 5 meses en objetos inanimados como cunas, collares, comederos y bebederos etc. La mayoría de detergentes y desinfectantes no sirven para eliminar el virus. La única excepción es la lejía común.

Este virus es muy resistente a los antisépticos y a las condiciones ambientales extremas, como el frío, el calor intenso, la humedad, etc., pudiendo sobrevivir durante meses en condiciones adversas.

 

A QUIEN AFECTA EL VIRUS

La mayoría de las infecciones por parvovirus se deben a la exposición a heces contaminadas, siendo los cachorros de entre 6 semanas y 6 meses de edad los que presentan un mayor riesgo de padecerla, así como los adultos no vacunados. Mayor riesgo también presentan algunas razas, estas son: Rottweilers, Pinschers, Labradores, Pit bull terriers americanos, Pastores alemanes y Staffhordsires terriers.

 

COMO SE TRANSMITE LA PARVO

El Parvovirus se extiende con rapidez  entre los perros por la costumbre que tienen de olfatear heces contaminadas (exposición oronasal). A los 3-5 días de la exposición el virus está presente en la cavidad oral, esófago, intestino delgado, etc. A partir del 4º día tras la exposición, las heces del perro ya contienen cepas del virus, por lo general antes de que aparezcan los primeros síntomas. De hecho, el virus se extiende extensamente en las heces durante 7-10 días. Esto dificulta una detección precoz de la enfermedad, pues el propietario del animal acude al veterinario cuando el perro presenta síntomas claros y evidentes, momento en el que el animal corre un serio peligro, sobretodo si es un cachorro.

La gravedad depende de la edad del animal, el nivel de estrés (reduce las defensas), la raza y el estado inmunitario.

 

CUALES SON LOS SINTOMAS

 Los síntomas pasan más inadvertidos en un perro adulto ya que son comunes a gran número de enfermedades del tracto gastrointestinal, pero sin embargo llaman rápidamente la atención del propietario de un cachorro, pues se contradicen con la “vitalidad” que caracteriza a un perro de pocas semanas o meses de vida. Fiebre, somnolencia, depresión, dejan de comer (anorexia), vomitan intensa y frecuentemente lo que favorece una rápida deshidratación, y posteriormente aparecen las diarreas. La muerte puede producirse 2-3 días después del inicio de la enfermedad y con frecuencia se asocia con una infección generalizada (septicemia) por bacterias. Estas bacterias, que normalmente habitan en el tracto intestinal, pasan a la sangre a través de las “puertas” que el Parvovirus ha creado al romper la pared (epitelio) intestinal.

 

DIAGÓSTICO

La súbita aparición de diarrea sanguinolenta y maloliente en perros de menos de 2 años de edad, se considera indicativo de la infección.

Otro indicativo es el descenso considerable de Glóbulos blancos (leucopenia) tras un análisis de sangre, esta leucopenia suele ser proporcional a la gravedad y al estadio (fase) de la enfermedad.

La realización en la clínica veterinaria de un Test rápido (método ELISA), así como la sintomatología que refiera el propietario del animal, determinará si el perro está o no infectado.

 

TRATAMIENTO

Como sucede con todos los virus, no existe un tratamiento específico para curar la PARVO. El tratamiento se basa en estimular las defensas del animal para que su sistema inmunitario sea capaz de vencer la enfermedad. Es fundamental la administración de líquidos y electrolitos (vía intravenosa) para contrarrestar la deshidratación ocasionada por las pérdidas producidas por los vómitos y diarreas.

La administración de antibióticos prevendrá la aparición de infecciones secundarias.

En definitiva, ocuparse de paliar los síntomas y prevenir la aparición de otras infecciones, hasta que el animal, por sí solo, sea capaz de superar la enfermedad.

Cuando un perro ha contraído la infección por parvovirus, la cura puede ser muy costosa y a pesar de haber recibido tratamiento, el animal puede morir. Por eso es muy importante la prevención (vacunación) y acudir inmediatamente al veterinario a la menor sospecha de infección, sobre todo en cachorros.

Como ya hemos comentado, el virus permanece en el ambiente y en los objetos con los que el perro ha tenido contacto. Por eso, si nuestro perro ha contraído la enfermedad, es muy importante desinfectar toda la casa y objetos con lejía.

 

SECUELAS

Aunque es poco probable, es posible que un perro que ha superado la enfermedad sufra de trastornos gastrointestinales el resto de su vida.

También, aunque es muy poco frecuente, puede suceder que unos meses después de haber superado la enfermedad, el perro muestre nuevos síntomas de infección, sobre todo si el virus perjudicó el corazón.

 

PREVENIR LA PARVO

Es muy importante seguir estrictamente el protocolo de vacunación aconsejado por el veterinario.

También es muy importante, durante los primeros meses de vida, y hasta que lo indique el veterinario (suele coincidir con la finalización del protocolo de vacunación), evitar el contacto del cachorro con otros perros y con zonas donde sea muy frecuente la presencia de otros canes o de sus heces. Esta parte es en donde muchos propietarios fallan, pues se les hace muy cuesta arriba eso de no poder salir a pasear con el cachorrito durante este periodo de “cuarentena”, y hay que tener siempre en cuenta que el sistema inmunitario del animal aún no ha sido reforzado con los anticuerpos que le confiere la vacunación.

Y para terminar, acudir urgentemente a vuestro veterinario ante la más mínima duda de que vuestro perro pudiera estar infectado, o ante la súbita aparición de alguno de estos síntomas: falta de apetito, apatía, vómitos, diarrea, etc.