Blog

Noticias

¿Vacunamos en exceso a nuestros animales?

Imagen

La investigación en medicina veterinaria camina en paralelo a la que se realiza también en medicina humana y afortunadamente esa investigación produce cambios significativos en los protocolos de prevención que tenemos que poner en marcha en nuestra clínica diaria. Uno de esos avances se ha reflejado en los numerosos estudios inmunológicos que aseguran que estamos vacunando en exceso a los perros de nuestros clientes y en general redundando en unas vacunas en perjuicio de otras (por ejemplo contra la Tos de las Perreras).

Estos estudios han demostrado que la aplicación de una dosis vacunal contra los virus de la Parvo, el Moquillo y la Hepatitis y que comúnmente denominamos trivalente, tiene una inmunidad de hasta 3 años. Exactamente la misma inmunidad (3 años) que una sola dosis de vacuna contra la Rabia. Por tanto está claro que estamos aplicando más dosis de las necesarias y que estas dosis no aumentan la capacidad inmunitaria contra los virus que pretenden prevenir. Al margen de que esta evidencia esté soportada por estudios inmunológicos, ya hay laboratorios que han registrado sus vacunas de acuerdo con las conclusiones de los mismos, es decir: 3 años de inmunidad para vacunas contra la Rabia, Parvo, Moquillo y Hepatitis.

Desde hace algo más de un año hemos implantado en nuestra clínica un nuevo protocolo de vacunación basado en estos estudios, empleando para ello vacunas cuyo registro sanitario garantiza una eficacia inmunitaria de hasta 3 años en perros.

Cuando un cliente llega a nuestro centro para que vacunemos a su perro, como cada año, le sugerimos las razones de establecer un nuevo calendario de vacunaciones. A  partir de ahora –explicamos-, aplicaremos una vacuna que contiene una dosis para cada uno de los virus: Parvovirus, Moquillo y Hepatitis; es decir una trivalente, y otra vacuna con una dosis que protege a su perro contra la Rabia y que se puede aplicar conjuntamente con la anterior y evitar así las molestias de un doble pinchazo. Ambas vacunas (trivalente + Rabia) le inmunizarán durante tres años, y por tanto hasta el cuarto año no deberá volver a vacunar a su perro contra estos virus.

Por otro lado y con una periodicidad anual, deberemos vacunarle contra el virus de la leptospirosis y adicionalmente protegerle también con la vacuna contra el virus de la tos de las perreras. De esta manera hemos administrado las dosis adecuadas y en el tiempo adecuado para garantizar su protección.

Por supuesto se trata de protocolos generales y siempre debemos adaptarlos al caso individual de cada mascota.